La superficie que introduces debe corresponder a las zonas del encargo. Ventanas, armarios y restos pendientes necesitan información adicional.
Si quieres limpiar solo las habitaciones afectadas por una reforma, los metros de toda la vivienda pueden describir un trabajo distinto. Antes de introducir una cifra, decide qué zonas entran en el encargo. Después reúne sus medidas y conserva una nota de lo que has contado. La calculadora pide los m² de suelo afectados por la obra o reforma, además del estado y la urgencia. Los metros del suelo no se suman con los de paredes o cristales para representar tareas diferentes.
Empieza por una lista de estancias. Escribe qué zonas necesitan limpieza y cuáles quedan fuera, aunque compartan acceso. Si la reforma se hizo en el baño y el pasillo, pregunta también por las zonas donde haya llegado el polvo. Incluirlas es una decisión sobre el trabajo que necesitas, no una consecuencia automática de que formen parte de la misma casa.

Una medida por zona
Para una zona rectangular, largo por ancho permite calcular su superficie. Este ejemplo es ficticio: una habitación de 3 × 4 metros tiene 12 m² y un pasillo rectangular de 2 × 3 metros tiene 6 m². Si esas dos zonas son las que quieres incluir, la suma geométrica es 18 m². No es un presupuesto ni una regla sobre cómo medirá la empresa.
Anota si cada medida procede de una comprobación, de un plano o de una aproximación. Divide los espacios irregulares en partes medibles y deja pendientes los tramos que no puedas comprobar; no los presentes como exactos.
- Zona: habitación, pasillo u otro espacio identificable.
- Superficie: medida comprobada o aproximación señalada.
- Trabajo: qué elementos quieres incluir en esa zona.
- Exclusiones: partes que no se van a limpiar.
- Pendientes: acceso, medida o tarea que debe confirmar la empresa.
Un plano también necesita lectura. Comprueba qué representa la cifra que has tomado: toda la vivienda, una estancia o una superficie calculada con un criterio que no conoces. Si solo dispones de la superficie total, explica que es una referencia inicial y que el encargo afecta a algunas zonas. La empresa debe confirmar el criterio con el que valora su propuesta.
Lo que los metros no cuentan
Dos espacios con la misma superficie pueden tener encargos diferentes. En uno quizá solo quieras limpiar el suelo y retirar polvo de elementos accesibles; en otro, además, los cristales, los marcos y el interior de armarios vacíos. Describe esas partes junto a la medida. No conviertas el número de ventanas o cajones en metros cuadrados inventados para intentar que aparezcan en el cálculo.
El mobiliario también cambia la descripción. Indica si una zona está vacía, si hay objetos que no deben tocarse y quién despejará los elementos acordados. No descuentes ni añadas superficies por tu cuenta para representar que hay muebles: pregunta qué información necesita la empresa y cómo tratará las zonas a las que no pueda acceder.
Con los restos adheridos, apunta ubicación y lo que sabes de su origen. Una medida no acredita que se puedan eliminar ni que el método sea compatible con el acabado. Conserva las referencias del suelo, la encimera o la carpintería y deja como pendiente cualquier material desconocido. La retirada de escombros tampoco queda valorada por introducir la superficie del inmueble.
Revisar la cifra en la calculadora
Introduce la superficie de suelo que corresponde al encargo y elige el estado que mejor describa lo que ves. Consulta las ayudas y, si las medidas son aproximadas, indícalo al enseñar el resultado a la empresa.
El resultado es una estimación orientativa sin impuestos. Utilízalo junto a la lista de zonas para revisar lo que has introducido. Si después añades una habitación, vuelve a revisar la superficie y explica también las tareas nuevas: cambiar solo el número puede dejar el encargo incompleto.
La nota que acompañará a la solicitud
Puedes preparar un texto como este: «Quiero incluir la habitación y el pasillo, con una superficie geométrica aproximada de 18 m². Las medidas proceden de mi comprobación. El interior del armario queda fuera; los marcos de las ventanas están pendientes de confirmar. Adjunto la lista de zonas». Es un modelo ficticio: sustituye sus datos por los tuyos y elimina las partes que no correspondan.
Contrasta la lista de zonas con la propuesta. Si la empresa utiliza otra superficie o criterio de medición, pide que lo explique y guarda las medidas acordadas.